Establecer qué nivel de riesgo de inversión es adecuado para cada uno es muy importante, pero muy difícil a la vez. Se trata de una decisión muy personal que depende de nuestras posibilidades, necesidades, expectativa y de si queremos ser conservadores o arriesgados…

Aunque el único que lo puede juzgar realmente somos nosotros y nuestro asesor, en las siguientes líneas analizaremos la forma más adecuada de invertir. Desde un punto de vista muy generalista por supuesto, os queremos traer un modelo básico para ayudar a inversores amateur a que reflexionen sobre la mejor forma de distribuir sus inversiones.

 

Pirámide del riesgo de la inversión

 

Según los expertos nuestras inversiones deberían tener aspecto de pirámide para ser equilibradas. A continuación, detallamos mejor este concepto, teniendo en cuenta las partes de la pirámide.

La base de la pirámide de la inversión

La base de una pirámide sirve para sustentar el resto de la construcción y es la parte más ancha. ¿Qué será la base de nuestras inversiones? Como no puede ser de otra forma tiene que ser la mayor parte de todo nuestro capital invertido. Además, al ser la cifra más elevada tenemos que confiar en activos cuyo riesgo sea bajo y que cuenten con una rentabilidad que resulte confiable.

Una buena alternativa de inversión para construir la base de nuestra pirámide de inversión son las carteras hipotecarias. Invertir en créditos hipotecarios es una inversión segura, nuestro capital e intereses están garantizados con un activo inmobiliario, y aporta un rendimiento en forma de renta fija que es estable a lo largo del tiempo.

La parte central de la pirámide

La parte central de cualquier pirámide es importante, porque soporta el pico de la pirámide. Pero cuenta con la ventaja de que se apoya en la base. En este caso colocaremos un menor capital que en la base de la pirámide, pero apostando por inversiones que tengan un riesgo medio. Se debería combinar una rentabilidad que sea estable y que la inversión en sí tenga un buen potencial.

En este punto de la pirámide continúan resultando interesantes las inversiones en hipotecas, cuando por ejemplo necesitemos una mayor disponibilidad de nuestro dinero (liquidez) en las inversiones que hemos realizado para construir la base de la pirámide, en tal caso habremos invertido en IPF en la base de la pirámide (depósitos bancarios). Las inversiones hipotecarias en la parte central de la pirámide nos ayudarán a mejor la rentabilidad total de nuestra cartera de inversión.

El pico de la pirámide de la inversión

El pico de una pirámide es su parte más pequeña, por lo que también representa a la parte más pequeña de todas las inversiones que realizamos. Por lo tanto irá destinada esa inversión a los productos de un mayor riesgo.

Lo más importante a la hora de realizar esta clase de inversiones es tener claro que el dinero que depositamos en ellas lo podríamos llegar a perder. Por lo que tenemos que evitar que las consecuencias sean dramáticas para nuestra economía.

Es muy importante que tengamos bien claro este último punto que hemos comentado, para no jugarnos un capital que sea vital para nuestra situación financiera.

Aquí consideraremos multitud de alternativas sobre dónde invertir, desde las más comunes como las acciones cotizadas (renta variable) a las más exóticas como las inversiones en blockchain.

Inversiones bien pensadas

Concluimos con algunas reflexiones. Una de ellas es que lo que hemos visto son unas directrices, no una norma ni una ley que haya que seguir al pie de la letra. Pero sí es cierto que nos sirve para evaluar el nivel de riesgo que podemos asumir para nuestra cartera y como asumirlo.

Es bueno que tomemos en consideración ciertos puntos. Como pensar en cuánto vamos a invertir en total, qué porcentaje de nuestra inversión necesitamos recuperar. También qué cantidades tenemos para ser más arriesgados.

Invertir es una gran responsabilidad, ya que utilizamos una parte importante del capital. Así que antes de hacerlo, conozcamos siempre qué nivel de riesgo es adecuado para nuestra cartera y como debemos invertir.